Tour en Cartagena de Indias23 min read

A continuación mencionaré algunas cosas sobre el ultimo viaje que tuve con mi polola (en Chile se le dice así. Novia en otros países) a Cartagena de Indias, Colombia. La idea es mencionar que tour o paseos valen la pena o bien para que tengan una referencia de cuanto salen para que puedan negociar o bien planificar la plata a gastar.

Para que tengan en consideración, a nosotros nos tocó pagar el 50% de todos los paseos a la agencia y el resto se paga al iniciar el paseo al guía turístico o bien en el stand del paseo.

OZ Hotel

Este hotel de tipo boutique está en el sector de Bocagrande en Cartagena. Es pequeño en apariencia pero muy agradable. No tiene algunos de los servicios que otros hoteles tiene (piscina, salas de masaje, sauna u otros), pero las piezas y desayuno lo valen (además de su precio). La pieza tiene un aire acondicionado que funciona perfectamente, una ducha maravillosa (sin tina para relajarse pero muy agradable) y una cama cómoda. Al respecto de la cama, puede parecer dura inicialmente (al sentarse uno no rebota y no se hunde mucho con el peso de uno) pero comodísima a mi parecer. No se siente a la persona de al lado moverse en la noche y la comodidad de la noche es muy reponedora. Menciono específicamente la cama ya que leí comentarios que indicaban que era dura, pero yo hago la salvedad de que es dura pero cómoda.

Los precios del mini bar y de los snacks de la pieza no son de locos (he visto precios exorbitantes pero este era razonable para lo que era), sin embargo definitivamente conviene pasar a un supermercado a comprar los mismos snacks como siempre en términos de valor(el agua embotellada del mini bar de 1/2 litro salia 3.000 pesos colombianos vs el precio del supermercado que era 3×2 el de litro y cada una a 1.890 pesos colombianos por lo tanto 3.780). Igual hay que considerar que hay que ir al supermercado, comprar las cosas y darse la molestia de buscar estas cosas, por lo que el mini bar se ve muy tentador.

Ahora lo malo del Hotel Oz. Un detalle es que al recibir la pieza, la caja fuerte estaba bloqueada por lo que iban a mandar a alguien de Mantenimiento a abrirla (nunca lo hicieron). Lo bueno es que no la necesitamos así que no hubo problemas (debemos revisar la cuenta de salida para que no la cobren). Al estar en el segundo piso y la pieza cercana a la escala, en las mañanas se alcanza a escuchar los ruidos del desayuno que es en el lobby del hotel. Mas encima, como se está cerca de las escalas, en general si se tiene el sueño liviano, se escucha a todo individuo de pies pesados o con sus sandalias. Si se elige una pieza mas alejada del primer piso y las escalas, no se tiene este problema. También si se despierta temprano para ir a todos los paseos no seria mucho problema ya que el desayuno parte a las 6:30 y muchos de los paseos parten a las 8 por lo que si se se quiere tomar desayuno con tiempo es una hora para despertar mas que cómoda para llegar a cualquier parte.

Tour a la isla de Bora Bora

Precio: 170.000 pp 1 + 16.500 pp en impuesto portuario

El paseo a Bora Bora en las islas de Rosario es un paseo muy relajado. Es un paseo en el que incluye un trago de cortesía y almuerzo. Al tomar el paseo (no se le puede llamar tour ya que no haces tour de nada) tienes asegurado una cama techada para descansar.

Inicialmente debes llegar al muelle “La Bodeguilla” para tomar el barco que te llevará a la isla. Según nos indicaron uno debe de estar en el muelle a las 8 AM (el que por motivos administrativos termina siendo mas cerca de las 9). En este lugar debes pagar el remanente de la reserva y el impuesto portuario. Acá estará una persona del resort que te ofrecerá pagar un adicional para tener una cama en primera línea, un poco mas grande y con una bandeja de frutas surtidas (a nosotros no nos importo esto por lo que no lo pagamos). Acá te darán un vale (o ticket) de almuerzo (pescado, pollo o vegetariano) y un trago de cortesía.

El paseo en barco bimotor es de aproximadamente 45 minutos a 1 hora. Mi recomendación personal es que para la ida, traten de colocarse bajo el toldo del barco para no estar 45 minutos constantes al sol (cosa que nos pasó) que el viento ayuda a mitigar.

Antes de llegar, podrán ver las camas promocionadas muy visibles y arriba de la pequeña playa. Llegarán a un muelle en el cual el personal te recibirá como una individuo VIP. Al llegar te pedirán el vale de trago de cortesía (esto me desagradó ya que pensé que en verdad seria un trago de cortesía a elección y no el trago de bienvenida) el cual podrá ser un trago con licor o bien uno sin licor. El con licor es un trago rosado que al parecer era en base a anís o similar. No muy rico, pero si estás para pasar un rato agradable no te preocupas y lo disfrutas lo mas que puedas.

Al llegar te asignarán una cama que va en todos esos comerciales o vídeo clips que ocurren en parajes paradisíacos. Te permite fantasear de que eres una persona especial (supuestamente hay como máximo 40 camas por lo que no se llena mucho el lugar) con semejante estilo. En el caso de que sientas que le llega mucho sol, podrás cerrar unas cortinillas que te darán un poco mas de sombra (o privacidad, pero esto no lo recomiendo ya que con una brisa se corren).

Panoramica de las camas de Bora Bora de las Islas de Rosario

La comida típica de la zona: pescado (con cabeza que en Chile no es algo habitual por lo que igual es medio “quita hambre” inicialmente), arroz con coco, coleslaw (un mix de repollo y algún tipo de lechuga) y patacones (un tipo de plátano frito muy rico).

El sector de la “playa” (si se puede llamar así) es de aproximadamente dos metros de arena en el sector mas amplio. No es para poner una toalla en la arena ya que esta totalmente húmeda. La arena en si, si te puedes sentar ya que es una arena fina. El agua es clara y muchísimo mas tibia que en Chile (escuche a otras personas de habla hispana mencionar que igual era fría). Al entrar al agua el fondo marino es medio rocoso o coralino (la zona completa es coralino). Se puede caminar tranquilamente sin dolor pero si se quiere estar cómodo totalmente (o bien en el caso de estar cómodo en múltiples paseos a islas) se podría llevar o comprar zapatillas para el agua.

Finalmente lo malo del lugar.

El calor infinito. No corre nada de viento por lo que las reposeras se convierten en unos hornos rápidamente. Los pocos momentos de brisa son salvadores, pero es necesario entrar al agua para refrescarse. Esto no tiene nada de malo, pero como es lo único que hay para hacer (si no llevas tus propias mascaras de buceo u otro distractor acuático) se convierte monótono.

La falta de actividades como previamente mencioné se hace monótono rápidamente. No hay paseos de snorkel, ni de buceo, ni caminatas por la zona (el recinto es bastante chico), ni nada. Solo puedes tomar y comer, lo cual puede ser caro si compras en el lugar. Es por esto que si quieres solo ir a descansar y leer un libro puede ser un lugar increíble para esto.

Finalmente, la peor parte de todas fue el retorno. Al subir al barco uno piensa que será el mismo paseo de 45 minutos a 1 hora de retorno en el cual puedes intentar dormir o mirar el paisaje de mar. Lo cual es totalmente equivocado! Si te sientas en la mitad trasera del barco sera una real pesadilla! Al subir al barco notamos que habían unos cobertores plásticos que inicialmente no sabíamos para que eran. Rápidamente te das cuenta de que por cada rebote que hace el barco salpica una ola de agua salada dentro del barco. Esto es en todo el retorno al muelle. Los anteojos de sol no ayudan mucho. El agua salada constante en los ojos te genera una molestia permanente hasta después de haber llegado al hotel inclusive. Esto es muy distinto a otro paseo que hicimos a las islas de Rosario. Lo desagradable es que en ningún momento te avisan que el retorno será de esta forma por lo que no hay una preparación mental para el retorno o bien para no cambiarse a ropa cómoda para la llegada al puerto por lo que esta ropa se mojará completamente.

Nota del paseo: Vi personas con unos mini coolers en los que llevaban sus propios bebestibles y comida, por lo que una buena idea es llevar tus propios bebestibles de una forma similar para ahorrarte los altos precios del lugar.

Tour a la Isla del Sol

Precio: 180.000 pp

En forma similar al paseo de Bora Bora, se debe de tomar un barco a una de las islas de Rosario. A diferencia de este, el paseo a Isla del Sol te pasan a buscar al hotel (lo cual es un plus ya que no hay que pagar adicional) y te llevan al muelle la Bodeguilla. Te pasan a buscar al rededor de las 8 AM para que lo tengan en consideración (puede ser antes según el recorrido que haga el bus que te pasa a buscar). Al parecer todo viaje a las islas de Rosario comienzan en dicho muelle.

El viaje en barco es de 45 minutos a 1 hora al igual que el del paseo a la isla de Bora Bora. En este paseo logramos quedar bajo el techo del barco lo cual lo hizo un paseo agradable. No se si este barco sea la excepción o la norma, pero el copiloto del barco te ofrece cervezas y/o agua a precio de turista (si no me falla la memoria 5.000 y 3.000 respectivamente).

Al llegar al lugar se puede observar que es distinto a otro paseo que puedes hacer, ya que la Isla del Sol no es solo un lugar para pasar el día. En este lugar, ademas de pasear por el día, uno se puede hospedar aquí (cosa que no se que valores tiene). El momento de bajar, uno ya puede ver reposeras (sillas de playa) con y sin sombra, comedores techados sin paredes y una agradable piscina (no la probamos, pero según entiendo es una piscina de agua salada). Se puede observar que bajo las reposeras hay una pequeña playa de unos 4 metros hacia el agua y de ancho 10 metros (según nos dijeron, es una de las pocas islas que tiene una playa como tal, lo cual no puedo ni corroborar o desmentir ya que solo vi Bora Bora como otro ejemplo que cae en lo que dicen).

Panoramica desde el muelle

Sobre las actividades para hacer, hay bastantes mas para hacer que en Bora Bora, lo cual la hace mas llamativa que esta por un leve incremento de valor. Sin pagar está la piscina de agua salada, la playa con arena (pero una vez que entras al agua duele un poco los pies por la superficie coralina del lugar), un muelle anexo a donde llegan los barcos en los cuales puedes saltar al agua y nadar en aguas un poco mas profundas, múltiples hamacas a la sombra en las cuales dormir después del almuerzo o en algún momento del día o bien descansar en las reposeras. En las actividades pagadas que hay (solo se de dos), se puede hacer snorkel o bien bucear. El snorkel salía 50.000 y el buceo salía 150.000 (y te hacen un mini y reducido crash course). Tuve intención de hacer buceo, pero estaba un poco caro para el presupuesto, por lo que hice snorkel. Es un paseo bastante sencillo (lo encontré un poco corto, pero fue porque era antes de almuerzo por lo que había que llegar a este, entonces había hora limite) pero en el que se ven formaciones de corales, peces tanto grises como coloridos y animales de fondo marino (pepinos de mar). Según entiendo en el buceo vieron peces payaso (“Nemos”), peces Doris (también parte de la película “Buscando a Nemo”) y langostas. Posiblemente se ven mas pero esto es lo que escuche de otro viajero.

El almuerzo es de tipo bufete. Sin embargo la realidad es que te puedes repetir de lo mismo múltiples veces. El almuerzo consiste en lomo de pescado (sin cabeza y sin cola) que puede ser cambiado por pollo. Se le puede poner una salsa de mantequilla con ajo muy sabrosa. Como acompañamiento tienes arroz blanco o con coco, ensalada en base a lechuga, patacones y/o yuca frita. Un menú sencillo pero sabroso. Para beber, múltiples tipos de bebidas: Coca Cola, Sprite o una bebida local con un sabor que me recordaba a la granadina. De postre (y esta fue una sorpresa ya que en general nunca había opción de postre) era una preparación en base a coco, bastante dulce. Adicionalmente, por una pequeña diferencia (creo que escuche 9.000 pero puedo haber escuchado mal ya que no es algo que me llame la atención pero si me sorprendió el precio), se puede cambiar el pescado o pollo por langosta. La porción de este es muy razonable por lo que pude ver, 3 mitas de colas de langostas de unos 10 a 15 centímetros cada una llena de su carne.

De la misma forma que en la isla de Bora Bora, hay una barra en la cual comprar alcohol (u otro bebestible) adicional a lo que está en la comida. También hay un pequeño kiosko o “stand” de cosas para picar en el cual se puede comprar cosas. A diferencia del anterior lugar, si te interesan las artesanías, hay 2 o 3 puestos de los cuales comprar collares o brazaletes de piedras y perlas de distintos tipos como para llevar un recuerdo.

Al momento de volver, personalmente iba preparado para la peor experiencia (nuevamente) de la vida. Sin embargo, nuestro guía nos indicó que por temas de movimiento de agua, la vuelta seria mas larga ya que tomaríamos el río. Este desvío significaría eso si una adición de 45 minutos mas de la hora de retorno. Al iniciar ya se nota una mayor preocupación por los pasajeros, ya que en vez de largarse a mar abierto directamente (cosa que en el paseo de Bora Bora si hicieron), el capitán del barco abraza mas la costa donde el mar tiene olas pero no es tan movido como el mar fuera de las bahías naturales que hay. Esto causa que uno se moje pero no sea en forma constante. Luego de unos 20 a 30 minutos (admito que no lo recuerdo con precisión ya que iba preocupado de taparme para no sufrir nuevamente ojos irritados con sal), el capitán baja la velocidad para entrar en una sección de agua bastante mas oscura que es donde el mar se une con la corriente del río. Este paseo es agradable y con mas vistas que el mar abierto. Hay pastizales, ganado rumiando al borde del río, cabañas de familias que viven en el sector y arboleadas de distintos tipos (no se si se consideren arboleadas de palmeras) a las cuales sacar fotos o bien se desean ver. Esto ayuda a que el viaje se sienta mas corto y menos sufrido. Al salir del río, este nos deja prácticamente en la bahía de Cartagena.

Nota: haré la misma mención que en el paseo a Bora Bora. Vi personas con sus propios coolers en los que llevaban sus bebestibles y comida. Nuevamente no observé ningún problema con llevar cada uno su propia fuente de líquidos.

City Tour

Precio: 50.000 pp

El city tour es un paseo que te permite ver en forma express algunas de las secciones mas emblemáticas de la ciudad amurallada con alguien que parecía saber mucho (nuestro guía se llamaba “Roque” en el caso de que busquen a alguien que parece saber y que lo hace entretenido). El tour parte aproximadamente a las 14:00 por lo que se tiene una mañana para recorrer, comprar cosas o hacer otro tour antes de juntarse en la oficina donde te pasa a buscar la “Chiva” turística.

Este paseo te lleva a conocer las siguientes partes (mencionaré las paradas ya que algunas de los lugares son mencionados en la “Chiva” pero no nos detenemos):

  • Bahía de Cartagena
  • Fuerte de San Felipe de Barajas
  • Escultura de los Zapatos Viejos
  • Recorrido por la ciudad amurallada a pie
    • Catedral
    • Estatua de Botero
    • Plaza de Bolívar
    • Parroquia San Pedro Claver

Dado que iba con el interés de sacar fotos, a mi parecer la mejor parte fue el paseo a pie por esta parte de la ciudad amurallada (que mas tarde repetimos a nuestro paso ya que había mucho que ver).

El Fuerte de San Felipe es interesante, pero increíblemente lleno. Era muy difícil sacar fotos interesantes sin que saliera una persona en ella. Los túneles eran muy calurosos y estaban atestados de personas. No dan una sensación de claustrofobia, sin embargo se notaba el tumulto de personas recorriéndolos.

Los Zapatos Viejos son interesantes como escultura pero son poco llamativos.

La bahía de Cartagena es llamativa en el sentido de la apariencia “Miami-esca” que tiene. Mas aún, todos los edificios que tiene la vista del horizonte. Cual mas distinto del anterior, alturas distintas y formas no homogéneas. Todo esto hace que el horizonte de la bahía tenga una apariencia de desorden ordenado.

En cada una de las paradas, siempre había algún local ofreciendo agua o cerveza local a precio de turista.

Tour a Barú – Playa Blanca – Oceanario

Precio: 40.000 pp + 10.000 pp ida a Isla de Rosario + 30.000 pp entrada al Oceanario (alternativa 35.000 pp para hacer snorkel)

Para todo el que no sepa, Playa Blanca es un sector de la gran isla de Baru. Según nos explicaron, las personas creen que es una península por lo cerca que está de la tierra, pero está desconectada. Hace menos de 4 años (de esta publicación) para poder llegar a Baru, era necesario tomar un ferry que cruzaba el auto o bus en el que ibas para llegar a Playa Blanca. Además es importante mencionar que Playa Blanca es una playa publica por lo que es mi recomendación hacer este paseo antes de tomar cualquier otro a playas privadas (menos mal que hicimos eso) ya que, en mi opinión, si se hace en el otro orden, te podrás decepcionar de la diferencia en estilos.

En el caso de que tomes la opción de ir al Oceanario (o hacer snorkel en la isla), es buena idea dejar reservado la silla de playa de ante mano. El precio de este oscila entre 60.000 y 80.000 pesos según el tipo de silla que se quiera (cosa que parece se puede regatear). Según la persona (que está “visada” por el tour) te traerán los bebestibles de la barra libre que ofrece el tour (cosa que no es verdad ya que una vez que te traen el almuerzo comprometido, desaparecen).

Al momento de ir al Oceanario (o al snorkel), el barco no necesariamente estará lleno, por lo que la espera puede ser entre 5 a 30 minutos sentados en el barco, por lo que se debe de estar preparado a la posibilidad de mareos u otros pasajeros irritados por la espera.

El Oceanario es un lugar que me generó sentimientos encontrados. Pensé que por el nombre sería mas imponente (creo que he visto mucho Discovery Channel o National Geographic) y sería mas grande cosa que no lo es. Sin embargo, lo que tiene pareciera hacerlo bien. Tiene unas piscinas de peces, tiburones y delfines todos en el mar (no voy a entrar al tema de contaminación localizada que produce tanto pez junto) separadas por mallas. Mientras está abierto hay explicación de los peces del lugar con un show asociado. Creo que cada 30 o 45 minutos se reinicia la explicación de las piscinas. En cada una de las explicaciones se hace una demostración de los animales de una u otra forma. La mas llamativa es la de los tiburones (creo que eran nodrizas) que parecieran estar adiestrados o algo muy cercano a esto. El show de delfines es emocionante ya mencionan a los nuevos delfines, a los que están terminando su entrenamiento, los vigentes y a los que ya dejaron el servicio activo. Lo que no pudimos ver con calma fue el túnel submarino que tiene el lugar ya que el capitán del barco ni nos dio tiempo para ver todas las demostraciones por lo que tuvimos que ver el túnel y algunas otras peceras a la distancia.

Al volver a la playa y retomar nuestro puesto en la silla de playa, algo que nos habían advertido era que los vendedores asedian a los turistas hasta decir basta. En nuestro caso, bastaba con una negación de la cabeza o decir una sola vez “no, gracias” y seguían su camino. Pero es importante mencionar que esta advertencia fue reiterada tanto por los conocidos como por el guía, por lo que es algo a tener en consideración.

Algo a tener en consideración son las instalaciones del lugar. Los camarines comparten el lugar con los baños y estos últimos dejan mucho que desear en términos de limpieza o algún tipo de agua corriendo. Por lo tanto es buena idea ir preparado para ir húmedo de vuelta a la ciudad.

Finalmente, tampoco se si era un tema de semana santa o bien por la cercanía con la ciudad, pero tanto la playa como el agua estaba llenisimo de gente. Por lo que si no te gustan los tumultos en trajes de baño (cosa que a mi me pasa) quizás no sea tan grato este paseo. Pero para poder disfrutar en la totalidad lo que es Cartagena, creo que es importante pasar por aquí. Algo que nosotros no hicimos pero que al parecer es posible, es caminar a lo largo de una playa de arena fina.

“Tour” en La Chiva (paseo nocturno)

Precio: 30.000 pp

A mi parecer este es el paseo que no agrega ningún valor. Este es un paseo para entretenerse y reír un rato. Te lo presentan como la opción para conocer la ciudad por la noche, pero no te cuentan nada ni explican nada. Aun cuando no tiene lo que dicen, igual es un paseo entretenido si te tocan animadores entretenidos. Este es un paseo en el cual hay uno que otro concurso en el que nadie gana nada, solo reír y gritar mucho.

Al iniciar el paseo, te entregan una bebida de litro y medio (1.5L), una cubeta de hielo, un ron de 750ml (0,75L) y unos vasos miniatura en los cuales les pones dos hielos y ya está lleno. Luego parte lo antes mencionado que es la entretención de la Chiva que involucra un animador y un trío de músicos que tocan música en vivo (creo que es bachata, aquí muestro mi incultura musical). Nos estimulan a gritar, a hacerle ruidos a las chivas vecinas, cantar al unisono con los músicos y pasarlo bien dentro de la chiva.

A la mitad del paseo te llevan a la base del fuerte de San Felipe de Barajas a un momento de espacimiento e interacción con otras chivas de aproximadamente 45 minutos. Aquí no puedes bajar el ron que te entregan ya que al parecer no puedes beber destilados en la vía publica pero si cerveza. A mi parecer esto es un “filler” o relleno para llegar a la discoteca que tiene acuerdo con la chiva.

Una vez que se cumple el tiempo en la parada, te llevan a la discoteca en la ciudad amurallada (no me acuerdo del nombre a la que nos llevaron) la cual tiene acceso liberado. Adentro puedes quedarte 45 minutos para luego ser llevado de vuelta a donde te estás hospedando por la chiva o bien quedarte hasta mas tardar que cierren el local y la vuelta se las arregla uno. En algún momento de la noche, te dan unas arepas rellenas con carne molida. A algunas chivas se la dieron en el fuerte, pero a nosotros nos las daban si salíamos de la discoteca a tomar aire y/o irnos de esta por lo que no se donde correspondía en realidad.

Restaurant “El Kilo” (ciudad amurallada)

Una rica parada para el calor. Nosotros estábamos buscando algún lugar para comer ceviche (sebiche o cebiche según distintos carteles que vimos) y este nos llamo la atención ya que ofrecía una trilogía de este.

El lugar es mas bien dentro de lo que es penumbra, pero quizás es por la mesa que nos toco (para dos) ya que las mesas en general tenían un foco que colgaba encima de la mesa iluminándola.

La trilogía elegida costaba 70.000. Uno era ceviche Nikkei (rico pero falto de originalidad), otro un ceviche con salsa de cilantro y finalmente uno con ají amarillo (picante pero muy sabroso).

Trilogia de ceviches en el restaurante “El Kilo”

Aunque fue muy rica la trilogía, terminamos pidiendo un ceviche adicional. El que pedimos fue el ceviche “típico” que salia 29.000. Muy rico pero dentro de lo tradicional, por lo que si no quieres fallar e ir por algo mas típico, esta es una buena opción.

Ceviche tradicional del restaurante “El Kilo”

Cabe destacar que los meseros también te ayudan a decidir. En vez del ceviche típico íbamos a pedir un ceviche cartagenero mixto, el cual lleva camarón, pulpo y pescado. Sin embargo, la mesera que nos atendía nos indicó que la salsa cartagenera no quedaba rico con pescado por lo que nos recomendaba o cambiar la salsa o el tipo de mezcla de proteínas. Dado que queríamos las 3 proteínas elegidas, fuimos por el “típico”.

Para acompañar, pedimos la promoción de 4 cervezas Corona al precio de 3 (4×3 a precio de local claro). En la carta, cada una salia 12.000 por lo que era mas razonable 4×3.

Definitivamente volvería a este lugar, pero en esta ocasión elegiría claramente una mesa mas iluminada como para no estar tan en la penumbra. También no elegiría el ceviche Nikkei en una nueva oportunidad.

Mapa con los lugares mencionados (y algunos otros de interés):


  1. pp: por persona o por cada uno